24.8.15

A palazos.

Es verdad eso de que comienzan a temprana edad a cargarse a palos tus ideales. Poquito a poco, paso a paso que das, te van calentando esa nube que te sostiene con tus sueños, tus metas, tu forma de pensar, actuar y de ser. 
Es verdad eso de que la vida te da palo y comienza a cargarse tus ganas de luchar. No se equivocan, no, cuando te dicen que la vida te va cerrando puertas, y se desvanecen tus ganas de cambiar algo a mejor, pinchando poco a poco, como si fuesen pompas de jabón.
Es verdad todo aquello y más. Que la gente está sucia por dentro, que se suicida la verdad por corrupción, por ideales mal cosidos.
Te quitan las ganas de ver las pocas cosas buenas que hay en cuatro paredes, y aumentan el impulso de escupirles a la cara aquello que no se creen ver.
Pero jode tanto que te paren cuando quieres comerte el mundo en la edad en la que comerse el mundo se tiene como bandera, que ya no sabes ni si las carreras son correctas, si las sonrisas son de verdad o si en serio hay una misera alma que piense con lógica y según una razón correctamente engrasada.
Total, sigamos señores, sigamos. Que aún hay gente con ganas de mejorar esta puta sociedad que aun no ha suicidado sus ganas. Pero se comienza a pensar que quizá lo mejor sea dejarse llevar por la corriente y ahogarse en alta mar. Como todos quieren. Como los lameculos quieren. Como los que te pisan quieren

No hay comentarios:

Publicar un comentario