Me mata saber que te tengo tan cerca y a la vez tan lejos.
¿No te das cuenta de que lo único que necesito es estar cerca tuya para poder ser quien soy?.
Nadie lo ve, nadie lo siente, pero a mi me consume por dentro cada segundo, volviéndome loca sin que se note. Reprimo en lo más profundo de mi ansia el rozar tus labios, probar esa ambrosía aún desconocida para mi paladar, aún inalcanzable para mi corazón.
¿No sientes mi mirada clavada en ti? ¿no escuchas a mis latidos gritando tu nombre? ¿no ves como me consume verte con ella?, aunque esconda mis emociones tras una sonrisa amarga y un llanto congelado en mis ojos.
Iluminas mis días, nublas mis sentidos, oscureces mi soledad.
Cada día mi paciencia se agota, mi alma se desgarra y mi esperanza se desvanece cual pájaro fugaz que escapa de su cárcel.
Lo sé, nunca llegaré a ser la dueña de tus pensamientos, ni la que consiga que toques el cielo, pero este sentimiento traicionero dentro de mi corazón busca tus ojos verdes, busca la suave melodía de tu voz, sueña con escuchar a tu corazón desangrarse por mí, pero no consigo amansar a este fiero amor escondido tras el silencio de un sentimiento ahogado en mi interior.
Has robado mi corazón y tu ni siquiera te das cuenta, aunque si fueses conocedor de mi perdición por ti no querrías saberla, pues no soy más que aquella que ronda a tu alrededor con su loca juventud, alejada de toda tu vida ya establecida con ella.
Y las lágrimas se derraman en el hastío de esta habitación olvidada, alejada de tu olor, de tus labios, de tu corazón... .
¿Sabes qué es lo que más duele?, que no escuches que, en silencio, te grito "te quiero".