Serás el amigo con el que hablar de los príncipes azules que se dejaron la corona olvidada antes de entrar en mi habitación, o de las princesas que pasaron por tu cama desnudándose al primer suspiro. Y hablaremos de lo que podríamos haber sido siendo republicanos, de las caricias destapadas, de las risas en tu almohada.
Hablaremos de las pieles revestidas, de las heridas recién curadas, de las miradas mudas de tanto decir. Hablaremos de un 'tú' sin 'mi', un 'yo' sin 'ti'. De las persianas que nunca bajamos, de los desayunos congelados de esperarnos. Contaremos las pelis sin poner, los lunares sin besar, las caricias sin probar.
Y soñaremos con las despedidas en la puerta sin querer separarnos, con el camino de estrellas desde tu espalda hasta tu pecho, con el recorrido de mis caderas.
Besaremos al olvido de lo que no fuimos, de la silueta sin sombra de lo que podría haber sido nuestro. Y reiremos de las fotos no guardadas en álbumes, de los viajes siendo viajeros, de los planes sin hacerlos.
Hablaremos de aquellos proyectos en conjunto, de los nidos de invierno, de los bailes sobre el pasado.
Y hablaremos tanto de lo que no fuimos, que cuando nos despidamos soñaremos con serlo todo. Y volveremos al inicio de este laberinto de tu alma enredada con mi locura. Y volveremos a ser sepia en el camino separado. Porque sin querer amarnos, nos amamos. Y todo sin sentirlo de verdad. Porque planeamos por separado una vida juntos, a nuestra manera, sin nuestros compromisos. Y por miedo a desaparecernos, no nos haremos, y solo volaremos sobre el negativo de lo que hubiésemos sido.
Y nos despediremos sin hacerlo como quisiésemos, pensando que todo es un sueño del que despertaremos. Pero, cómo quieres despertar de algo que es real? Si los sueños lo son porque jamás quisiste abrir los ojos?
Háblame de despertar a tu lado, y no de despertar de un sueño extraño del que no querías despertar...