16.9.15

Círculos viciosos.

Siempre quedará lugar para la nostalgia.
Echar de menos no siempre está de más. 
Subir al cielo muchas veces implica bajar. 
Bajar no en todas las ocasiones es sinónimo de fracaso.
El fracaso enseña mucho más que algunos triunfos.
Los triunfos ya no los acompaña una corona de laurel.
Y el laurel está sobrevalorado.
Lo sobrevalorado no tiene por qué carecer de valor.
El valor es algo muy subjetivo y personal.
Pero no hay nada más personal y subjetivo que tu olvido.
Y el olvido es el reflejo de la nostalgia de tu ausencia.

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