No hay nada más hermoso que ver el renacer del atardecer.
El mar trae el recuerdo de aquello perdido tras el horizonte, y el cielo infinito nos muestra los sueños inalcanzables de muchos.
El aullar del viento nos susurra los secretos guardados al otro lado del mundo y nos roza con el mismo aire que acariciaba a aquellos que no conocemos o que están lejos.
Siento que mis sueños reviven con este lienzo pintado de colores anaranjados y violetas; me siento libre, con fuerzas, con ganas de luchar por lo que quiero: viajar. Viajar hasta el fin del mundo. Averiguar cómo es el cielo que cubre cada parte de la Tierra, conocer gente y culturas nuevas, y amar. Amar a aquellos corazones puros perdidos en cada rincón del mundo.
Pero como un leve suspiro, mis sueños se escapan de mis manos al darle la espalda a este escenario; sueños que huyen al cielo infinito, cada vez más lejano y más alto.
Tu vas a conseguir tus sueños, y lo sabes:)
ResponderEliminar¡Te echo de menos!